Después de tantos viajes, he estado pensando en que muchas veces.. detrás del “cómo empezaste a viajar sola” lo que te está preguntando la otra persona, o más bien pidiendo.. es tu exteriencia, que le digas que sí.. que se vaya tranquila.
Más que la pregunta de cómo empezar a viajar sola, para mí la clave no está tanto en el cómo, sino en el por qué. Porque razones hay tantas como mujeres. Cada una llega a este punto por algo distinto.
Aun así, el cómo empezar es algo que me han preguntado muchísimas veces. A lo largo de mis viajes, en conversaciones tranquilas, en un café con amigas, o cuando alguien me presenta diciendo:
“Mira, ella es Erika, viaja sola”.
Entonces casi siempre llega la misma pregunta:
— Oye, ¿y cómo lo haces?
Y la verdad es que siempre me quedo pensando en lo fácil que parece responderla… y en lo difícil que es al mismo tiempo.
Quizá hayas leído muchos blogs antes de llegar a este.
Pero este es distinto.
Porque aquí no quiero darte una lista perfecta ni una fórmula cerrada.
Quiero contarte algo importante: el cómo empezar a viajar sola nace de una decisión. Y no es una decisión logística. Es una decisión interna.
El verdadero inicio: elegirte a ti
Para mí, empezar a viajar sola no fue algo que decidí de un día para otro.
Fue algo que se fue cociendo poco a poco.
Empieza cuando te escuchas. Cuando estás en tu casa —o donde sea— y sientes ganas de explorar.
Ganas de salir.
Ganas de probarte.
De ver si puedes estar sola.
De vivir una experiencia distinta.
Por eso, si me preguntas cómo empezar, mi primera recomendación es esta:
para un momento. Deja de leer.
Coge un papel y un bolígrafo.
Quédate en un lugar tranquilo.
Y escribe una sola cosa:
¿Por qué quieres empezar a viajar sola?
Ahí ya tienes la segunda parte de la pregunta respondida.
Y es la más importante.
Cuando tienes el por qué, el cómo llega solo
1- ¿Porqué quieres viajar sola?
Una vez tienes claro el por qué, toma nota. Escríbelo.
A veces sale una palabra, otras un párrafo y otras acabas llorando y no sabes porqué. Es el poder de la escritura, qué ejercicio tan bonito 🙂
Después, yo me haría otra pregunta muy sencilla:
2-Busca el motor, el disfrute
¿Qué me gusta hacer? ¿Con qué disfruto realmente?
Esa respuesta, muchas veces, ya te da una pista del destino.
No del lugar concreto, sino del tipo de experiencia que buscas.
A partir de ahí, toca bajar a tierra:
3- Recursos
- ¿De cuánto tiempo dispones?
- ¿Qué recursos económicos tienes ahora mismo?
Esto es clave. Planificar no va de soñar sin límites, sino de entender con qué cuentas para que el viaje sea posible y amable contigo.
Cómo organizo yo mis viajes (de forma sencilla)
Una vez tengo claro el destino y los recursos, empiezo a organizar el viaje de forma bastante simple:
Primero, me informo. Leo blogs, investigo el destino, miro distancias, entiendo si lo que quiero ver encaja con el tiempo y el presupuesto que tengo.
Después, busco vuelos o conexiones, siempre teniendo claro qué quiero ver y cómo me quiero mover.
Y lo último, los alojamientos.
No al revés.
No empiezo por reservar por impulso, sino haciendo una especie de ingeniería inversa, adaptando el viaje a mí y no al revés.
Espero de corazón que te ayude a poner un poco de orden a ese sueño que tienes guardado. Si necesitas ayuda, puedes escribirme por aquí.
Un abrazo viajero!
Erika




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